Posiblemente la mejor casa rural que ha estado jamás, precioso lugar, gran atención de los dueños, inmejorable y casa espectacular. He ido 5 veces y continuaré yendo. gracias Emma y Maider
Si alguien necesita reponer energías, esta Casa es el sitio ideal. No solo por el paisaje que la rodea, sino, sobre todo, por quienes la habitan y hacen de la estancia un auténtico privilegio para los sentidos. Solo tiene un defecto: que no puedes quedarte eternamente. Volver a la realidad se hace muy duro y únicamente te queda un consuelo: pensar en regresar a Aniz para recuperar la paz y la tranquilidad, hablando con Maider, con Iñaki o con Emma, o paseando, sin rumbo, por sus colinas ondulantes. Indispensable para saborear la vida.
La casa es espectacular, estilo rústico rehabilitado y baño privado en cada habitación, un lujo alucinante.
Espectacular. Buenísima ubicación. Más que casa rural es como un museo. Maider y toda su familia grandísimas personas, en todo momento pendientes de nosotros y aconsejándonos sitios para ver. Su granja ecológica increíble y sus productos: leche, yogourt, queso, etc...de 10. Para repetir.
Unos días inolvidables. La mejor atención posible, una casa preciosa, limpia y muy espaciosa y un entorno inigualable. Un 10!!
Han sido unos días maravillosos. Entorno precioso. Casa limpia, grande y con todo lo necesario. Maider, la propietaria, encantadora, amable, simpática, detallista. Todo lo que se pueda decir es poco. Gracias por todo Maider.
La casa es muy bonita y muy limpia ,las vistas son espectaculares. Para Maider solo tenemos palabras de agradecimiento por su trato y disponibilidad, nos enseño la quesería, el queso que compramos esta muy bueno con una gran relación calidad/ precio . Y es de producción ecológica!! Muy recomendable.
Perfecta par ir en grupo. Estancias muy amplias. Cuidan los detalles. Vistas preciosas. Maider con inmejorable amabilidad y disposición. En un entorno precioso.
Casa rural perfecta para unos días de vacaciones y desconexión. El jardín es perfecto, con unos pequeños columpios para los nanos y unas vistas espectaculares. Tiene un porche acristalado si el tiempo no acompaña. La planta baja de la casa es de uso común y en la primera planta hay dos apartamentos. Las habitaciones son grandes y están perfectamente equipados (TV, Lavadora, lavavajillas, microondas ...) La dueña de la casa, Maider, y su familia son un encanto y nos trataron estupendamente. No perderse la visita a la vaquería y la quesería de la familia. Muy interesante! Nos hemos ido hace unos días y ya queremos volver a Aniz y a esta casa!
